Sostenibilidad, salud y seguridad, las tres S del año 2022 en el supermercado

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El año 2022 se escribe con S en el supermercado: sostenibilidad, salud y seguridad son las grandes líneas que van a definir tanto el trabajo interno de las empresas como las tendencias de consumo, según prevé ASEDAS, Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados. Todas ellas están interrelacionadas y se entienden de manera trasversal como conceptos que afectan a los procesos de compra, a los procesos logísticos y a los procesos de gestión de las empresas. Éstas encaran un año difícil definido por el incremento de los costes, pero con el formato de supermercado de proximidad fortalecido al ser un modelo capaz de responder a las inquietudes del consumidor.

  • Sostenibilidad: Las empresas están comprometidas con las normativas que, en distintos estados de discusión política, abordan la gestión de residuos, el desperdicio alimentario, la movilidad sostenible y la neutralidad climática. Más allá de que algunos aspectos que recogen varias de estas normas necesitan de una reflexión profunda y de más diálogo y consenso con las organizaciones de gran consumo, los objetivos generales forman parte de la hoja de ruta del supermercado. En el capítulo de la sostenibilidad, la digitalización –tanto interna como en lo referente al comercio electrónico- va a cumplir también un papel muy importante para alcanzar objetivos medioambientales. Por último, la demanda de alimentos producidos y comercializados de manera sostenible se afianza y el supermercado trabaja con el resto de la cadena para dar respuesta a la misma.

 

  • Salud: La preocupación del consumidor por llevar hábitos de vida saludables se traduce en la demanda de una alimentación baja en grasa, sal y azúcar con gran presencia de productos frescos. Durante los dos últimos años, las empresas de supermercados se han preocupado de cumplir e incluso superar los objetivos de la Estrategia NAOS en este sentido, mientras continúan ampliando las gamas de productos que siguen los criterios de reducción. Más allá del lineal, el propio formato de supermercado -que permite diseñar una dieta equilibrada en un solo acto de compra, acudir a pie a hacer la compra y llegar a todos los ciudadanos, vivan donde vivan, evitando así los desiertos alimentarios- contribuye fomentar dichos hábitos de vida saludables.

 

  • Seguridad: En plena sexta ola de la pandemia, las tiendas de alimentación siguen siendo, como al principio, lugares seguros en los que el cumplimiento de las normas sanitarias establecidas en cada momento se realiza con rigurosidad, incluso, en ocasiones, superando las medidas establecidas por las autoridades. La idea de seguridad entendida como la creación de espacios donde se protege la salud de los clientes y empleados ha llegado para quedarse.