El comercio es un negocio de personas al servicio de las personas

/    


El comercio minorista es un negocio de personas, al servicio de las personas. Todos los que forman parte del comercio minorista han trabajado duro para garantizar que los consumidores dispongan de un suministro fiable de artículos de primera necesidad durante la crisis de Covid-19”. Estas palabras las pronunció Christian Verschueren, director general de EuroCommerce, en un reciente encuentro con los Comisarios Thierry Breton y Nicolas Schmit.

El reconocimiento generalizado del papel del comercio y de sus trabajadores durante la pandemia está ya fuera de toda duda. Sin embargo, es preciso mirar al futuro no solo para que este reconocimiento siga vivo, sino también –en esta idea estuvo el foco de la mesa redonda en que participaron los tres- para dotar a los empleados de las habilidades, especialmente relacionadas con la digitalización, que se van a demandar en un corto plazo de tiempo.

Aunque la gran preocupación se centra en la capacidad de la adaptación de las pymes y de sus empleados, de manera general, se subrayó que se trata de combinar “alta tecnología y alto contacto”. El futuro del comercio físico necesitará empleados capaces de manejar la tecnología y, al mismo tiempo, ofrecer un servicio de alta calidad basado en el asesoramiento experto y la atención al cliente.

Aquí surge, una vez más, la consideración de la proximidad unida a la innovación en procesos, que, en el caso de los supermercados, se ha manifestado como un valor capaz de llevar al consumidor todos los productos de alimentación e higiene muy cerca de sus casas, aún en circunstancias muy adversas.

La reflexión sobre el empleo en el comercio, incluyendo las necesidades digitales, pero también otras, pasa por poner el foco en la educación y en la formación profesional que consiga mejorar la capacitación, la recapacitación de los trabajadores allí donde sea necesario y también el acceso al comercio de nuevas profesiones relacionadas tanto con la digitalización como con el medio ambiente o la seguridad alimentaria, por citar algunos campos en los que, en nuestro caso, el comercio alimentario, se trabaja desde hace tiempo.