Los jóvenes piden una alimentación sana, sostenible y multicanal

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El 12 de agosto se celebraba el Día Internacional de la Juventud. Millenials (entre 21 y 39 años) y Centenials (menores de 20 años) constituyen uno de los grandes retos a los que el gran consumo se enfrenta ahora mismo ya que nos invitan a adaptarnos a sus hábitos de consumo, que son muy diferentes a los de las generaciones precedentes.

Lo primero que observamos es la utilización del móvil como motor de búsqueda ante cualquier acción de su vida cotidiana, incluyendo información sobre los productos de alimentación y, en muchos casos, su compra. La transformación digital en que está inmerso el sector del gran consumo conecta directamente con los jóvenes y la primera lección es la necesidad de llegar a estos consumidores a través de plataformas multicanal y de ofrecerles los productos tanto a través de la tienda física como virtual. De hecho, el “take away” y el “delivery” son grandes patrimonios de estas generaciones.

El segundo factor a tener en cuenta es la creciente conciencia del impacto social y medioambiental del consumo. Los jóvenes se hacen las siguientes preguntas: “¿es ético el origen del producto que estoy comiendo? ¿Hay explotación infantil detrás? ¿Hay explotación en países subdesarrollados? ¿Qué impacto tiene sobre el medio ambiente? ¿Cuánto dinero se está quedando el productor?”, según el estudio ‘Las cosas sobre la mesa. Macrotendencias, alimentación y bebidas’, realizado por la consultora Findasense.

El tercer aspecto que preocupa a los jóvenes es la alimentación propiamente dicha, que ésta sea saludable, con menos grasas y azúcares, y natural. Todo ello lo piden aderezado con lo que el estudio denomina una “experiencia sensorial”, que comienza en el packaging y termina con comentarios en las redes sociales después del consumo.