Covid-19 y consumo alimentario: el triunfo de la confianza

/    


¿La pandemia Covid-19 redefine el consumo alimentario? Y, si es así, ¿cómo? Estas son dos de las grandes preguntas que los analistas intentan determinar desde hace meses. A pesar de lo arriesgado que es hacer predicciones y determinar tendencias, parece que hay algunas conclusiones en las que hay un acuerdo bastante generalizado.

Esto es así, por ejemplo, en que la proximidad y la posibilidad de tener una estrecha relación con la tienda de referencia son valores que han dado una gran confianza al consumidor durante la pandemia. La amplia red de supermercados de proximidad que existe en España ha posibilitado hacer las compras completas muy cerca de las viviendas de los clientes y, muchos de ellos, han encontrado en ella un apoyo a sus necesidades particulares. El concepto de servicio, que ya se estaba desarrollando, cobra ahora una nueva dimensión.

El analista Emilio Cáceres recoge varias tendencias extraídas del International Retail Report, publicado por AECOC, entre ellas, apunta que “las restricciones vigentes durante la pandemia han acelerado el cambio hacia el retail digital”. La gran novedad, como concluye nuestro IV Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación, es el crecimiento del “consumidor mixto”. Éste compra ya sea en el comercio online o en la tienda física en función de su conveniencia, aprovechando así al máximo las posibilidades que le ofrece una red de enseñas a las que acude, en todo caso, bajo el paraguas de la confianza.

Una confianza que, sin duda, viene también de la mano de las medidas de higiene y posibilidad de distanciamiento social que ofrecen los establecimientos de distribución alimentaria y que van a definir durante muchos meses en el entorno físico en que se desarrollan las compras. El trabajo de los supermercados para alcanzar la excelencia en este aspecto se ha realizado desde el primer momento de la crisis sanitaria.

Dentro de lo que es el consumo propiamente dicho, Emilio Cáceres apunta que el consumidor va a tener más cuidado en planificar sus comidas y procurar un menor desperdicio alimentario. Ello tiene como consecuencia un mejor control del gasto y también una derivación medioambiental ante el enorme impacto del desperdicio de alimentos.