La Comisión de Competitividad, Comercio y Consumo de la CEOE echa a andar

“Para que un sector de tanta relevancia tenga una voz clara, identificable y respetada del comercio y que ponga en valor el sector y su contribución a la sociedad ante todos los interlocutores públicos y sociales”. Así explica la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE, la nueva Comisión de Competitividad, Comercio y Consumo, que se constituyó el pasado jueves 11 de abril.

 Los objetivos de esta Comisión de CEOE son contribuir al análisis, estudio y seguimiento de los asuntos principales y políticas que afectan a la distribución comercial, gran consumo y omnicanalidad comercial, con el fin de poder hacer propuestas a los órganos de gobierno de CEOE, y ser defendidas posteriormente ante las AAPP y las cámaras legislativas. Cabe destacar que el comercio en España supone un 12 por c¡ento del PIB y un 20 por ciento del empleo, con una cifra de negocio que suma 766.000 M€, un número de empresas que alcanza las 771.000 y más de 3 millones de puestos de trabajo.

Las acciones de la nueva comisión se centrarán en tres grandes bloques: sector comercio unido y fuerte; unas empresas comerciales competitivas y sostenibles; y una mejor y más sencilla regulación comercial. Y buscando siempre el consenso y propiciando puntos de encuentro en el sector comercial y de gran consumo, agregando y haciendo compatibles los elementos diferenciadores entre los subsectores.

Esta Comisión contó en su sesión de apertura con la presencia del presidente de CEOE, Antonio Garamendi y estuvo presidida por Juan Antonio German Monge. Asimismo, se nombraron las vicepresidencias de Arturo Molinero, Juan Moral y Pedro Campo. “Todas ellas personas de larga trayectoria y reconocido prestigio, que permitirán contar con voces cualificadas y conocedoras de la realidad de todos los formatos y tipología de empresas que operan en el sector: centros comerciales, grandes almacenes, supermercados y pequeño comercio”, como destaca en un comunicado la entidad.


Los sectores económicos asociados a la alimentación representan el 33% del PIB de España

Los sectores económicos asociados a la gastronomía, que incluyen la producción agrícola, la industria alimentaria, la distribución, el turismo asociado y la hostelería, suman 388.000 millones de euros de producción, equivalente al 33% del Producto Interior Bruto (PIB), y dan empleo a 3,73 millones de trabajadores, el 18% del total.

Estos son los datos recogidos en el informe elaborado por KPMG en torno a «La gastronomía en la economía española». Un amplio concepto en el que se incluye desde la producción agrícola, ganadera y pesquera (con el comercio interior y exterior) hasta la industria de alimentación y bebidas; sin perder de vista la distribución y el consumo alimentario tanto en los hogares como en la hostelería.

Otro dato que da idea de la importancia de la alimentación española es el de que los productos alimentarios representan el 17% del total del comercio exterior español y suponen el 15,5% del gasto realizado por los turistas internacionales en España.

De cara al futuro, la irrupción de la tecnología va a contribuir a la transformación del sector primario, con la vista puesta en asegurar la calidad de las producciones y su sostenibilidad. Todo ello deberá aportar un valor añadido perceptible a los consumidores y contribuir a fortalecer los lazos de unión y de colaboración en el conjunto de la cadena de valor agroalimentaria.


Tendencias tecnológicas para el desarrollo del comercio electrónico en gran consumo

El informe “E-Commerce en el gran consumo de IRI ennumera las ocho grandes tendencias tecnológicas que influirán en el desarrollo del comercio electrónico.

  1. La gestión de Big datafacilita una comprensión detallada de los procesos y hábitos de compra, llevando a recomendaciones personalizadas y a diseñar estudios, mayor conveniencia y lealtad.
  2. El Geo-marketingque aporta sugerencias de compra en la misma tienda física.
  3. Procesos de compra cortos y adaptados a las demandas de los consumidores.
  4. Compra por Smartphone, las apps van a ser un elemento clave ya que el móvil comienza ya a ser el rey de las compras.
  5. Recompensas dirigidas a un target específico, canjeables al instante refuerzan la búsqueda de los retailers para dirigir la fidelización y ganar cuota en el gasto total.
  6. Los asistentes por voz mediante dispositivos inteligentesdesde el hogar gracias a la integración de plataformas omnicanal.
  7. Versatilidad, velocidad y comodidad en los procesos de entrega. Éste es el gran reto para asegurar la sostenibilidad social – de manera que el coste de entrega no repercuta en el coste de la alimentación y que llegue a todos los ciudadanos independientemente de donde vivan-, económica –buscando la rentabilidad empresarial- y medioambiental –ante la necesidad de encontrar soluciones a la movilidad limpia-.

Mientras que la tecnología avanza imparablemente para ayudarnos a encontrar vías de desarrollo del comercio electrónico destinadas a la onmicanalidad y al servicio al consumidor, éste último punto nos parece desde ASEDAS fundamental de cara a convertir a esta nueva vía de comercialización en un activo para los ciudadanos y para el comercio.


Cómo contribuye la distribución alimentaria a hacer de España el país más saludable

España es el país más saludable del mundo. Al menos así lo dice el índice Bloomberg Healthiest Country, que otorga a nuestro país una puntuación de 92,7 sobre 100 tras haber adelantado cinco posiciones desde el último análisis, en 2017. Uno de los motivos destacados es la calidad del sistema sanitario público, especialmente de atención primaria, pero también, y esto nos afecta como distribución alimentaria, tienen su parte de “culpa” el tomate, el jamón y el aceite de oliva, es decir, nuestra alimentación.

Para mantenernos en los primeros puestos de este ranking, los expertos coindicen en la importancia de difundir hábitos de vida saludables. Entre ellos, una alimentación equilibrada y ejercicio físico moderado. Con toda humildad, y también con la conciencia de la necesidad de realizar mejoras continuas, no es descabellado decir que el modelo de distribución alimentaria en España pone su granito de arena para hacer de nuestro país uno de los más saludables.

El formato de supermercado, en concreto, pone muy cerca de las casas de los consumidores una alimentación variada, completa, segura y a precios competitivos. El hecho de que una persona tenga la posibilidad de realizar una compra completa en un solo establecimiento y de que disponga de la suficiente variedad de productos, incluidos los frescos, es fundamental para que pueda construir una dieta a su medida. Esto lo saben muy bien las familias que tienen entre sus miembros a personas celiacas o con otro tipo de intolerancias.

Así mismo, es preciso subrayar que más del 85% de los clientes de los supermercados van a hacer la compra a pie. Seguramente, esto no sea suficiente para alcanzar el objetivo total del “ejercicio moderado” recomendado por los médicos pero, sin duda, contribuye a sumar en la casilla de “hábitos de vida saludables”. Esto sin olvidar que también se ayuda a la lucha contra la contaminación atmosférica, que es otro factor de bienestar social.

Por último, la extensión territorial del formato de autoservicio y supermercado es otra circunstancia que contribuye a que ningún ciudadano, viva donde viva, quede sin la posibilidad de acceder a una dieta equilibrada. El concepto de desierto alimentario es desconocido en España, donde cualquier ciudadano tiene una tienda de alimentación a menos de 15 minutos de distancia.

Muchos de nuestros supermercados realizan acciones de concienciación sobre hábitos de vida y alimentación saludables. Sin duda, es una línea en la que hay que seguir trabajando en complicidad con las administraciones públicas y la industria alimentaria, para que todos sigamos disfrutando de vivir en uno de los países más saludables del mundo.

 


La experiencia del consumidor es la principal arma de fidelización

La tienda física sigue siendo la principal referencia para el consumidor, pero el canal online es un valor añadido irrenunciable. Esta es una de las principales ideas que se lanzaron en la jornada dedicada a “La experiencia de usuario en el sector retail” organizada por El Economista. Al igual que ocurre con los canales de venta, es preciso romper el paradigma de que el cliente es físico o es online, porque lo cierto es que es ambas cosas. Y, a medida que la tecnología se introduzca más y más en nuestras vidas, esta realidad será más patente.

El apoyo que se prestan ambos canales tiene uno de sus principales exponentes en la solución de los problemas que plantea la última milla. Los supermercados de proximidad se pueden convertir en puntos de reparto y ayudar a solucionar problemas relacionados con la movilidad urbana. Se trata de un modelo que puede ser, asimismo, compatible y/o alternativo al de los almacenes pero que muestra, en todo caso, las sinergias entre las tiendas físicas y el canal online.

La transformación digital requiere poner el foco en la organización y en las personas, es decir, la tecnología es una herramienta para prestar un mejor servicio al consumidor y para hacer ganar en eficiencia a la organización. Para ello, la formación es fundamental: la “transformación digital” impone, a su vez, una “transformación cultural” dentro de la empresa.

La última gran idea que lanzaron los expertos convocados a la jornada tiene que ver con la propia esencia del comercio: la principal arma de fidelización es la experiencia. Le encontremos en el mundo físico u online, la satisfacción del consumidor debe ser siempre el objetivo.