La digitalización de la cadena de suministro aumenta los ingresos y la eficacia

El ahorro de costes, las nuevas oportunidades de negocio y el apoyo a nuevos modelos de negocio son los principales objetivos de la digitalización de la cadena de suministro, según el estudio  “The digital supply chain’s missing link: focus” de la consultora Capgemini.

Se trata de un camino sin retorno en el que se están haciendo grandes desarrollos en materia de control de surtido, eficacia logística o lucha contra el desperdicio alimentario, entre otros. Una de las ventajas de las iniciativas digitales de la cadena de suministro es la expectativa del rendimiento de la inversión (ROI) que ofrece y el corto tiempo de amortización de la inversión en la automatización de la cadena de suministro, que es de solo doce meses.

La concienciación de las empresas encuestadas para la realización del estudio es general y se refleja en que tienen una media de 29 proyectos digitales de la cadena de suministro en diferentes fases de diseño, prueba de concepto o piloto. La parte negativa es que solo un 14% ha conseguido sacar adelante al menos una de sus iniciativas. Sin embargo, de aquellas que lo han logrado, el 94% afirma que ha supuesto un aumento de los ingresos y de la eficacia en la gestión.

Por lo tanto, la distribución todavía tiene un recorrido de mejora importante en este sentido. La fórmula para que el ratio de implementación de proyectos se incremente es centrar las iniciativas en las prioridades estratégicas de la empresa, así como la puesta en marcha de procedimientos de gestión preestablecidos.

 


Buen trato, rapidez y personalización para conquistar al cliente

La mayoría de los clientes reconocen que la atención recibida influye en su decisión de compra o, especialmente, recompra y que, además, no dudarían en cambiar de tienda si el trato fuera decepcionante.

Por lo tanto, invertir en atención al cliente no solo es rentable sino necesario. No solo porque afecta directamente a la imagen de la enseña, sino también porque es un factor determinante en la atracción al cliente. En el caso de los supermercados, la atención personalizada es un factor que se valora en gran medida y en ésta incluye tanto el trato recibido por el personal como el hecho de que cada grupo de consumidor concreto encuentre en los lineales la alimentación que responda a su perfil de consumo. Por ello, entre los aspectos que más hay que cuidar destacan el trato, la rapidez y la personalización.

En este aspecto, los cambios generacionales también cuentan y el público más joven, de 18 a 24 años, es el que manifiesta como menos fiel. Puesto que también es el que más utiliza los diferentes canales de compra, ya sea para comprar o para informarse, tenemos el reto de aplicar los mismos valores que este consumidor aprecia tanto en la tienda física como en el mundo digital.


La alimentación aprueba con nota en la percepción precio/calidad del consumidor español

Para los consumidores españoles la relación calidad-precio es el principal factor que determina en qué tienda de alimentación realizan sus compras. Esta es la principal conclusión del estudio “Price Perception” de dunnhumby, que indica que el 87% de los consumidores encuestados considera este aspecto muy o bastante importante. Tras él, mencionan la frescura/calidad de los productos, con un 84%, y los precios, con un 83%.

Los datos de España revelan que el 61% de los consumidores tiene una percepción de precio positiva sobre el supermercado en el que más compran. Es interesante como el estudio establece una relación entre las tiendas con una puntuación de percepción de precios buena o positiva y una mayor frecuencia de visitas en comparación con las que obtuvieron puntuaciones de percepción de precios más negativas.

El estudio describe el mercado español de distribución alimentaria como definido por un amplio número de competidores que se centran en la conveniencia y en la cercanía, así como en el precio, como puntos diferenciadores. Y, de cara al futuro, señala la necesidad de que las enseñas conozcan a su cliente y apuesten por estrategias personalizadas y adaptadas a cada consumidor.

Para poder ofrecer este enfoque personalizado y situar al consumidor en el centro de la estrategia, es necesario contar con toda la información posible acerca del mismo. Aquí entran en juego las nuevas tecnologías de datos y análisis que hacen posible que las compañías puedan desarrollar estrategias inteligentes y eficientes basadas en las prioridades individuales de cada consumidor.


El supermercado se consolida como la opción preferida para hacer la compra

La Encuesta Sobre Hábitos de Consumo 2018 de la Mesa de Participación Asociaciones de Consumidores (MPAC) recoge que cercanía (50,5%), calidad (48,6%) y precio (42%) son, por este orden, los factores principales que valora el consumidor a la hora de elegir un determinado establecimiento para llenar su cesta de la compra.

De este modo, los supermercados se consolidan como el lugar habitual de los consumidores para realizar su compra y crecen dos puntos respecto a 2017, al ser la opción preferida por el 62% de los encuestados, frente a un 17% que lo hace en hipermercados y un 15% que opta por el pequeño comercio y las tiendas especializadas.

Según los datos de este estudio, en el que han participado 3.101 usuarios de todo el territorio nacional, comienza a crecer la confianza en el comercio online, opción que ya es utilizada por el 5% de los consumidores, dos puntos porcentuales por encima del año anterior.  También crece la confianza en el comercio online, en la actualidad el 55% de los consumidores considera que en la compra por Internet los productos son seguros y de calidad, , frente al 47% de 2017.


Una transformación digital basada en las personas

La inversión es un factor clave para eliminar las barreras de la transformación digital en España, según un estudio realizado por el Instituto de la Economía Digital de ESIC Business & Marketing School (Icemd).

El estudio apunta a que la empresa española está caminando hacia una transformación digital incompleta, a pesar de que existe una clara conciencia de la necesidad de abordarla. Sin duda, el ritmo de cambio de los consumidores es un reto para las organizaciones, que deben reducir sus ciclos de innovación y acelerar el ritmo de lanzamiento de nuevos productos o servicios.

Lo que más preocupa a los directivos es la reacción al cambio del conjunto de la empresa. En este sentido,  el informe concluye que “el éxito de la transformación digital dependerá más de cómo se haya gestionado a las personas que de la tecnología en sí misma”.

Lo que parece claro es que la transformación digital requiere de cambios profundos que afectan a toda la organización y que es una forma de responder a los nuevos hábitos de los consumidores.

Desde el punto de vista de la distribución con base alimentaria, y ya fuera de las conclusiones específicas del informe mencionado, la innovación digital ha comenzado hace tiempo con grandes transformaciones en el campo de la logística y del control del surtido. Ahora llega el momento de trasladar este esfuerzo hacia el consumidor, respondiendo a sus nuevos hábitos de consumo.