Orgullo de la cadena, España vuelve a ganar en eficacia

La crisis sanitaria del Covid-19 nos ha puesto a prueba y, estudio tras estudio, se confirma que la cadena de valor agroalimentaria ha funcionado como un reloj en unos momentos tan difíciles. Así lo viene a re-confirmar una encuesta realizada por Morning Consult para IBM publicada recientemente. En ella, se recoge que España es el país dónde menos interrupciones de la cadena de suministro se han producido durante la pandemia: un 82% de los encuestados afirma no haber experimentado problemas de abastecimiento, superando la media europea, que es del 77%.

Las dudas que muchos consumidores tuvieron en los primeros momentos de la pandemia, cuando se produjo compra de acopio, fueron muy rápidamente solventadas por la buena respuesta de la cadena agroalimentaria. Agricultores, industria alimentaria, transportistas, distribución… contribuyeron a transmitir tranquilidad a la población y a que esta comprendiera que la alimentación no iba a ser un problema durante la crisis.

Esto no ha ocurrido en la misma medida en otros países de nuestro entorno y, tal y como reconocieron los representantes de todos los grupos políticos representados en la Mesa de la Comisión de Industria, Comercio y Turismo del Congreso de los Diputados que tuvo lugar el pasado verano, el sector agroalimentario en España ha demostrado un funcionamiento excelente y una dedicación y sentido de servicio público encomiables. Esto último se puede, especialmente, personalizar en los trabajadores del sector que, por fin, han recibido el reconocimiento social que merecen.

De cara a la recuperación, el sector espera poder seguir siendo un motor económico y de creación de empleo, como subrayaron los directivos reunidos el pasado mes de octubre en el Congreso sobre Gran Consumo de AECOC. Para ello, la contención fiscal, el diálogo social y la confianza del consumidor serán algunos de los factores influyentes.


La proximidad digital, tendencia en el comercio electrónico en alimentación

El Observatorio Cetelem Consumo España ha dado algunas claves más sobre la influencia que las medidas de contención del virus Covid-19 ha podido tener sobre los hábitos de consumo, especialmente en lo referente a la compra online. En este sentido, según el estudio, el 38% de los consumidores afirma que el confinamiento ha cambiado su mentalidad a la hora de comprar online, siendo alimentación (62%), moda (53%) y ocio (48%) los tres sectores con mayor porcentaje de compras por internet durante el confinamiento. Además, de cara a los próximos 12 meses, los consumidores que pretenden seguir comprando por este canal se inclinan por el ocio (93%), la moda (48%) y la alimentación (48%).

Esta progresión estimada viene a reforzar la idea que desde ASEDAS pudimos extraer del IV Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación, que elaboramos junto con las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid, en cuanto a que se afianza el concepto de proximidad digital en la figura del consumidor mixto, que es aquel que utiliza ambos canales en función de su conveniencia. En definitiva, podemos concluir que las dos formas de hacer la compra son complementarias y, seguramente, lo serán más en el futuro.

En este sentido, el Observatorio Cetelem apunta, además, que las tiendas de barrio o proximidad también han ganado adeptos. El porcentaje de encuestados que manifiesta hacer sus compras en comercios o tiendas de barrio ha crecido este año cuatro puntos con respecto a 2019. Por lo tanto, cercanía (59%), trato personalizado (49%) y confianza (43%) son aspectos que tienen muy en cuenta los clientes de estos establecimientos y que, añadimos, nosotros lo seguirán siendo en el futuro.


Acuerdo de París: gestos por el clima desde la distribución alimentaria

El acuerdo de París cumple mañana su quinto aniversario en lo que ha sido, según el Consejo Económico y Social Europeo, una movilización sin precedentes de la sociedad. Las instituciones europeas se han volcado en este pacto por el clima y también las organizaciones civiles. En este contexto, es interesante recuperar las reflexiones de Eurocommerce en el lanzamiento de la Comisión Europea de la Nueva Agenda del Consumidor.

«La transición verde y digital está en pleno desarrollo, y está siendo impulsada en gran parte por los consumidores y lo que compran. Los minoristas ayudan proporcionando a los consumidores cada vez más formas de hacer elecciones sostenibles y pidiendo a los proveedores productos más sostenibles, circulares y ecodiseñados«, dijo Christian Verschueren, director general de la asociación representativa del retail europeo.

Facilitar este tipo de elecciones incluye la consideración de todos los factores que influyen en el acto de compra. Por ejemplo, un reciente estudio del Institut Cerdà apunta a que, en España, casi el 90% de los consumidores van al supermercado a pie para hacer la compra. Esto significa que, de los algo más de 2.600 millones de actos de compra en el formato supermercado que se calculan anualmente, unos 2.400 millones se realizaron con emisiones cero en lo referente al desplazamiento. Ello es posible por la alta capilaridad e intensa competencia en el sector, que son algunos de los signos definitorios del modelo de distribución alimentaria en nuestro país.

En este sentido, Verschueren recuerda que los minoristas deben ser capaces de innovar y responder rápidamente a los cambios en el comportamiento y las expectativas de los consumidores. Para ello, necesitan un clima empresarial y político estable y previsible: las normas armonizadas – y la ausencia de sobrerregulación por parte de los gobiernos nacionales -, las políticas nacionales de consumo coherentes y la aplicación efectiva y eficiente de las mismas en toda la UE son las mejores formas de garantizarlo.


Hacia unos sistemas logísticos flexibles, sostenibles y digitalizados

La eficiencia de la cadena de valor de la distribución depende en buena parte de contar con unos sistemas logísticos flexibles, sostenibles y digitalizados. Estas son algunas de las condiciones de una estrategia logística capaz de responder a los retos del futuro que destaca el Kaizen Institute en un reciente informe.

Esta consultora apunta a tres aspectos importantes a la hora de optimizar la llegada de los productos a las tiendas, en todos ellos la digitalización cobra un protagonismo especial:

  • Modelo logístico que incluya las estrategias de stock y reaprovisionamiento, localizaciones y automatización de almacenes, rutas y tipo de distribución son las adecuadas para la tipología de clientes y productos que se sirven.
  • Optimización de almacenes, para que la gestión de pedidos y planificación de recursos se produzca de la manera más ajustada posible a la demanda. Esto, por supuesto, es especialmente importante cuando hablamos de productos perecederos para evitar el desperdicio.
  • Optimización del transporte con cuestiones como gestión de rutas, carga y descarga o cubicaje, uso de energías limpias… que conducirán a una movilidad sostenible.

La movilidad sostenible es, precisamente, un reto logístico compartido por empresas logísticas, distribuidoras y administraciones. En el evento Supermercados y proximidad comercial en la movilidad sostenible, organizado por ASEDAS, una de las cuestiones que se analizaron fue el desafío de la última milla en el transporte de la plataforma logística a la tienda. Según datos del Institut Cerdà, entre los factores que influyen en el reparto de mercancías de las plataformas logísticas a las tiendas, el tamaño de los camiones es importante. En este sentido, los supermercados utilizan vehículos de gran tonelaje para abastecer a gran número de sus tiendas, lo hacen en horarios regulados, y un cambio hacia vehículos más pequeños (10Tn de PMA –Peso Máximo Autorizado-) supondría un incremento de las emisiones de partículas contaminantes superior al 55%.


El compromiso de la empresa con la economía circular

El amplio espectro de la cadena de valor del envase incluye diseñadores, productores, fabricantes, distribuidores, valorizadores, y también administración y consumidores. Todos ellos participaron la semana pasada en la Jornada “Compromiso Empresarial por la Economía Circular en el Envase”, organizada por la Comisión de Industria, Energía, Medio Ambiente y Clima de CEOE, donde se subrayó la necesidad de los envases en sus funciones relacionadas con el producto que contienen, como son proteger, transportar, alargar la vida útil, garantizar la seguridad e informar. Pero, también, la responsabilidad de recuperarlos, reutilizarlos y, cuando esto no sea posible, tratarlos adecuadamente para su revalorización como recurso y, así, reintegrarlos al ciclo de la economía.

En lo que respecta a la distribución con base alimentaria, el director general de ASEDAS, Ignacio García Magarzo, subrayó el “compromiso serio de las empresas para cerrar el círculo de la economía circular y que los residuos se conviertan en las nuevas materias primas”. Ésta es una prioridad de las Administraciones y también lo es, desde hace ya tiempo, para las empresas del sector. El cumplimiento legal de las obligaciones marcadas por Bruselas es una realidad para la distribución alimentaria desde hace ya muchos años –por ejemplo, los supermercados fueron los primeros en cobrar las bolsas de plástico de un solo uso hace más de una década-, pero se quiere ir más allá en un ejercicio de responsabilidad medioambiental, de escucha hacia la sociedad y de colaboración con proveedores y clientes.

Para alcanzar el pleno desarrollo de la economía circular, las empresas necesitan llegar a los objetivos aplicando los instrumentos que mejor se adapten a sus modelos de negocio. Ante esta demanda de las empresas, García Magarzo subrayó que “el sector de la distribución alimentaria ha demostrado en estos meses que merece confianza” y, por lo tanto, cumplirá también su compromiso con la economía circular.

Los diferentes eslabones de la cadena de valor del envase expusieron sus avances y sus proyectos para cerrar el círculo virtuoso de la economía circular, que imita al ciclo de la naturaleza, y cuyo objetivo es aprovechar todo y transformar los residuos en recursos. Con esto se consigue, además, ahorrar costes y crear puestos de trabajo, dando un impulso a la economía.

En este marco, todos coinciden en que resulta necesaria la labor de acompañamiento de la Administración para facilitar y promover el desarrollo de proyectos que permitan avanzar hacia la economía circular con mejoras a través la I+D+i, apoyo financiero y garantía de seguridad jurídica. Para ello, además, se deben activar los mecanismos necesarios para ayudar al consumidor a que deposite los envases en el contenedor adecuado a fin de que sean gestionados y reciclados adecuadamente y no terminen en el vertedero o abandonados en la naturaleza.